El mundial que trajo más pena que gloria

La lluvia no lava esta ciudad. La embarra. Sobre Calzada de Tlalpan, el agua se mezcla con tierra de obras que nunca terminan.
Entre tangas y mangas

Bien reza el viejo adagio que “al ojo del amo, engorda el caballo”, pero al parecer, en la CDMX, ni el caballo engorda, ni el
«Entre guajolotes y apuestas: ¿Y el deporte, apá?»

Bien decía la tía Lancho mientras desvenaba chiles secos con una mano y le pegaba al nieto con la chancla en la otra: «Mire, mijo,